TRENZATE EL PELO
- Val Lopez
- 17 may 2021
- 2 Min. de lectura
Hoy elevo una oración de agradecimiento a Dios por todas esas mujeres sabias y maravillosas que tengo en mi vida, entre ellas una de mis abuelas quien de una forma muy poética ha dejado en mi enseñanzas maravillosas...
Dice mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el pelo, de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, que tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas. No dejar que se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa. Y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo.
"Cuando te sientas triste niña, trénzate el pelo; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza.
Nuestro pelo es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces de un árbol y suave como la espuma del mar. Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu pelo suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo".
Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…Y mañana cuando despiertes la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.”
Por eso muchas veces me veras con mi pelo trenzado, le hago caso a mi abuela y trato de no dejar entrar la tristeza!
La tristeza debe ser una compañera temporal de nuestra vida, es una visita inevitable. La vida, nuestro entorno y compañías nos enseñan a cómo "manejar" dicha visita. Tomarla como un aprendizaje pero sin que empañe lo demás.
Por ende, que esa trenza sea eventual y no permanente. Igual, tu cabello suelto en rebeldía es una postal de fuerza y belleza :)