RESPONSABILIDAD AFECTIVA
- Val Lopez
- 7 oct 2023
- 4 Min. de lectura
Cuando alguien no es para tí, la vida nos da señales claras: Nos pone dificultades, nos pone impedimentos, nos pone un millón de trabas. Nos dice que nos alejemos, tanto por nuestra dignidad, como del verdadero amor (llámalo como quieras).
Hay personas que no quieren nada contigo: te esquivan, te ignoran, pero luego se acercan a sabiendas de que ya están en otra relación y aún así, quieren tenerte cerca para alimentar su ego, aunque les conmine tener problemas con la persona con la que ahora se encuentran. No se debe confundir y dar “alas”, sabiendo que ya se están dando la oportunidad con otro nuevo amor. Por favor, no sean crueles con nuestros sentimientos y de los demás involucrad@s.
Ell@s saben perfectamente que aún hay sentimientos de por medio, te hacen creer que les importas y muy de vez en cuando te lanzan una migaja de cordialidad (ya ni cariño) para hacerte recordar lo bien que la pasaban junt@s en el pasado, claro, para que tu sigas ahí queriéndoles, haciéndote ilusiones y esperando por ell@s, sin importar el tiempo que les lleve en su nueva relación. Esto es una ley de vida: hasta que experimenten y vivan en carne propia lo que el destino les tiene deparado, pudiendo inclusive pasar muchos años en el proceso. Juegan por alimentar su ego, por aburrimiento, por costumbre, por soledad o por saber que aún se tiene influencia sobre la ex pareja.
Y mientras ¿Qué nos queda a nosotros hacer? ¿Llorar amargamente por el rechazo reiterativo que nos siguen dando? ¿Sentir celos? ¿Sentirnos decepcionados y desvalorados? ¿Destruirse la vida y quedarse a vestir Santos? ¿Esperar a que la otra persona se apiade de uno a sabiendas de que jamás realizará un acto de presencia (porque no le nace) y que jamás harán el milagro de desplazarse al lugar donde tu vives porque quieren estar contigo (me quedé esperando)? ¿Lo ves? Sí… Esto de verdad cansa y demasiado.
No somos responsables de la vida de los demás, ni de sus “decisiones” (buenas o malas), ni tampoco de su felicidad. Las palabras se las lleva el viento (lo sostengo) y los hechos son más que evidentes para mostrar una realidad que nos resistimos a ver a pesar de todo lo que se brindó a manos llenas. No se buscan “culpables”, esto se llama RESPONSABILIDAD AFECTIVA.
Se puede elegir con libertad lo que mejor nos plazca, pero nunca progresará un amor entre dos personas que juntas, en lugar de ayudarse a evolucionar a la par (aunque se sienta verdadero amor), se atormenten y se dañen.
No se debe aparecer en la vida de la ex pareja de forma ambivalente, interrumpiendo su proceso de sanación y jugando a confundirle. No se va y viene (como pelota de tenis) para que su ego compruebe si aún tiene influencia sobre esa persona. No se le siembra ilusiones ni se le revive el pasado para luego desaparecer.
Por más que se luche, por más que se quiera o se le ame, por más que se haga, la mente no podrá jamás engañar al corazón: Cuando una persona NO es para nosotros, tarde o temprano todo por si solo se destruye, se rompe, se acaba y se cierran los ciclos inevitablemente. Ser honestos es también hablar de nuestras partes más oscuras, de nuestros demonios y de lo que se ha logrado realizar para poderlos domar. La honestidad va de la mano con la verdad, y ésta debe ser dicha aunque duela… Las mentiras y el engaño tarde o temprano son descubiertos.
Aquí solo hay dos alternativas: O se vuelve para recuperar la relación con intenciones claras y manifestadas de construir y reparar lo que se dañó, o se despide definitivamente para no volver a perturbar nunca más con la presencia y así ambas partes puedan salir adelante para sanar.
Las cosas se hablan de manera frontal y un acto de esta índole es muy apreciado a pesar de que se piense que el proceso pudiera ser amargo. Se debe tener la voluntad de trabajar en sí mism@ para hacer los cambios necesarios. La comunicación debe ser de ida y vuelta y tiene que brindarse una oportunidad para afrontar un diálogo cara a cara. Todo pareciera que es más fácil arreglarlo por chats, por vía telefónica o video llamadas en estos tiempos por miedo a vivir ciertas situaciones. Sin embargo, el abordar temas delicados nos evitarían muchos conflictos ¿Por qué entonces evitar a las personas que tanto amas(te)? Cualquier relación sana y duradera está construida sobre grandes cimientos de conversaciones difíciles que se han ido superando para resolver problemas.
Entendamos que el amor no se mendiga, que las palabras bonitas y los detalles no se piden, nacen del corazón y SE DAN, que nadie merece las cosas a medias, y que a quien en verdad le importas no solo te lo dice, te lo demuestra todos los días y de todas las formas posibles, no son solamente palabras, también con hechos,no un día sí y al siguiente no.
Finalmente, no se trata de imponer una opinión o tratar de tener la razón: Se trata de alcanzar una situación que sea lo más beneficiosa posible para ambas partes. Lo mejor que puede pasarnos es descubrir un escenario que puede gustarnos y que jamás se había planteado… Es Ganar-Ganar.
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