Razones por las que me gusta escribir...
- Val Lopez
- 2 ago 2021
- 4 Min. de lectura
Disfruto escribiendo y con mis textos siempre tengo la esperanza de tocar un corazón y que otras personas se vean reflejadas en la historia, o que mis letras le hagan reflexionar sobre un tema. "Escribir es una manera de vivir" Muchas veces escribo en la noche, ella siempre me embruja en su silencio. Tengo una musa misteriosa, que me acompaña justo antes de dormir, ella susurra palabras que yo escribo.
Hace años cuando comencé a escribir nunca pensé que alguien llegaría a leer lo que hacía. Por suerte no ha sido así y aunque no son muchos los que leen lo que escribo por suerte les gusta. Escribir me permite tener una apertura al mundo completa, diferente y agradable. Cuando escribo soy libre, nada ni nadie me limita. Mis letras soy yo misma asomándome al mundo.
A veces paso horas inmersa en mis ideas, entretejiendo palabras que me brotan como algo mágico...
Yo vivo enamorada de la capacidad de las palabras, del sentimiento de libertad que me producen… no soy una escritora, ni tengo un método para hacerlo, simplemente plasmo lo que se va gestando dentro de mí. Lo que escribo siento que tiene vida propia, es autóctono y es más poderoso que yo porque son sentimientos, pensamientos que se producen en mi cabeza y en mi corazón sin mi permiso y cuando los suelto es porque ya me han vencido.
Hoy en día no puedo vivir sin escribir aunque sea un ratico. Cada cosa que escribo me enseña a ser mejor persona.
Con el tiempo me he dado cuenta que escribir me ayuda a salir del estrés y a escapar de la realidad, permitiéndome perderme dentro de mi propio yo en un mar de sensaciones. Nunca intento convencer a nadie de que tengo razón sobre un tema, simplemente expongo con libertad mi parecer. No sé si algún día conseguiré algo escribiendo, pero soy feliz con esto que hago: pensar en voz alta con total honestidad y en absoluta libertad.
Saben… tengo miedo a levantarme un día y no poder escribir… si un día no pudiera hacerlo más es como si muriera. Yo escribo para que renazca mi alma, para que el amor llene cada espacio, para vivir y revivir momentos que pasaron, otros que me gustaría que sucedieran, y en los silencios también sigo escribiendo aunque no los plasme en una hoja.
Mientras plasmo tantas cosas que la boca no dice, mientras las palabras fluyen sin temor… vivo y viviré sin parar mientras siga redactando con pasión. Escribo para recordar tanto mis tropiezos como mis triunfos, para crear historias, para crear nuestro mundo, para amar, para que vean lo que hoy siento, para que vean lo que a veces sufro, pero lo más importante es que escribo para vivir.
Cuando escribo derramo mis pensamientos, a veces salen puros y cristalinos como el agua de un manantial, otras veces turbios como en un lodazal pero llenos de sinceridad y amor… en ocasiones surgen frases, metáforas algunas veces afortunadas, pero cada escrito es como mi sangre porque brota de mis adentros, de lo más profundo de mi alma.
El día que ya no escriba será porque se me habrá secado la musa que inunda mi corazón, la que me hace estar agradecida por el sol de cada día, la que me ata a esta vida y me reinventa a cada instante. Escribo para vestirme de alegría o deshojarme en dolor.
Cuando me siento a escribir me entrego absolutamente al sentir sin ni siquiera pensar qué podrían creer de mí.
Escribir me ha enseñado a escuchar y a vivir, a sentir lo que muchos ignoran, a palpar lo que nadie ve.
Muchas veces al terminar de escribir me sorprendo con lo que leo, con todo lo que he sacado fuera y me digo ¿y esto de dónde salió?, ¿Cómo es posible que haya escrito algo así? Y es que muchas veces me parece increíble que haya podido escribir algo tan bonito o tan sentido, o una historia tan increíble. En este sitio por ejemplo muchos se han visto identificados de una manera u otra con mis palabras, maravilloso ¿verdad? Creo que si algo de lo que escribo hace feliz o mueve algún sentimiento en otra persona ya ha merecido la pena hacerlo.
Escribo para expresar lo que siente mi corazón de manera intacta.
Creo que a veces son suficientes unas líneas inesperadas para emocionar un alma, no hace falta buscar palabras bonitas. En ocasiones lo más sencillo es, sencillamente perfecto, y queda para siempre en el recuerdo porque son como un beso inesperado que transmite mil sensaciones a la vez.
Lo que escribo, aparte de mis propias vivencias, es una forma de gritar al mundo en voz callada, lo que pienso, lo que siento. Solo espero que les guste. Mientras ustedes lo lean yo seguiré escribiendo.
Muchas cosas de las que he escrito las he leído después y me han gustado mucho, pero la verdad es que nunca estoy satisfecha, quizás no está bien decirlo pero no puedo ser hipócrita, estoy en una eterna búsqueda, creo que siempre voy por más... no puedo parar... es un recorrido incansable por mis laberintos, es mi forma de respirar y de vivir. ¿Qué sería de mí si no pudiera escribir? No quiero ni imaginarlo porque escribiendo libero mi alma y le doy alas a mis pensamientos.
Comentarios