Mi antivirus...
- Val Lopez
- 16 abr 2021
- 1 Min. de lectura
Soy experta en congelar a las personas de mi mente y mi corazón. Las sufro unos días, las lloro, me duelen, las extraño, pero extraordinariamente después me nace una fuerza interior dentro de mí que me empuja hacía adelante y no me permite seguir llorando ni lamentando por el pasado.
No es que deje de pensar o deje de amar a las personas de la noche a la mañana, simplemente paso la página y sigo con mi vida; es como si después de un gran dolor mi cuerpo soltara en mi organismo una anestesia, una vacuna anti-pendeja, anti-lágrimas, anti-dolor, y no deja que los recuerdos me atraviesen las entrañas; mi cuerpo crea mecanismos de defensa para defenderme de los virus que causan insomnio y dolor.
Guardo a las personas que amo, las que me rompen el pecho cuando las echo de menos; las dejo dormidas y congeladas en algún lugar dentro de mí donde ni yo misma puedo encontrarlas ni sentirlas, así mismo archivo todo recuerdo bueno y elimino de mi sistema todo lo malo y empiezo a formar nuevas experiencias, todas ellas alejadas de las personas que hirieron mis sentimientos o pisotearon mi dignidad, sigo haciendo una vida normal, sin estancarme en lo que ocurrió, olvidando el pasado y viviendo el presente.
Alguien como tu es para valorar, querer y acompañar... No para herir