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La apología del Chisme

  • Foto del escritor: Val Lopez
    Val Lopez
  • 27 may 2021
  • 3 Min. de lectura

Me considero una persona poco amante de las habladurías y los comentarios gratuitos, lo que tengo que decir lo digo de frente así a mi interlocutor le moleste que le digan la verdad. No comulgo con los chismosos, mucho menos cuando no dan la cara y se valen de los otros para perpetrar su crimen (“me dijo el amigo de un amigo del primo...”). Aborrezco a los cobardes que no dan la cara por las palabras vertidas en contra de otro sujeto al que ni siquiera conocen, o que no las sostienen una vez se sabe que ellos las iniciaron.


Más aún cuando las falacias y calumnias están colmadas de tintes sexistas. Es decir, porque eres mujer eres tal o cual. Por no mencionar, a título personal, las habladurías que he tenido que aguantar.


Llegué al mundo del ciclismo hace casi 3 años y lamentablemente no ha sido de color rosa, he recibido tantas decepciones que he querido dejar la bici en varias ocasiones y por no parecerme justo, porque es algo que me apasiona y me dio un nuevo estilo de vida, continuo pedaleando.

En este circulo he conocido gente muy buena y estoy infinitamente agradecida por cruzarme con ella pero también me he cruzado con los peores seres humanos además que no ha faltado la vez en la que alguien me ha tachado de esto ó de lo otro por ser una mujer diferente y excesivamente bocona (entiéndase el término ‘bocona’ como una persona que no se calla ante lo que considera injusto o cuando toca exigir) y me entero de cosas que he hecho y ni sabia...

El caso mas triste quizás es el de los que en algún momento llame "amigos" y de los que decidí alejarme porque simplemente no comulgo con sus acciones y/o valores, muy simpático ver que mientras estuve cerca de ellos me consideraban una buena persona y una mujer hermosa físicamente pero una vez se termino la "seudo amistad" me he convertido automáticamente en una bruja, mala persona, chismosa y hasta objeto de burla, que para denigrarme quieren atacar mi autoestima con comentarios de niños de primaria y adicional se han encargado de indisponerme con media humanidad logrando apartarme de la simpatía de muchas personas.


Alguna vez leí por ahí una frase que decía algo así como “lo que hablan los demás de ti dice más de ellos que de ti”. Y si, efectivamente. De hecho, lo que dicen los demás de mí y a veces hasta sin conocerme no aporta nada de mi persona, sino de la que está al otro lado del chisme. Esa que no se cerciora de si lo que va a vomitar es cierto o no; esa que no cae en el daño que va a procurar la víctima de sus calumnias y sandeces; esa incapaz de practicar el silencio prudente y que hace del cinismo su baluarte. Esa que prefiere difamar antes de plantarse delante de la persona en cuestión y preguntarla qué opina acerca de las informaciones que han llegado a sus oídos.


La prudencia es una cualidad de la que muchas personas carecen y la hipocresía otra que la gente se empeña en dilatar, igual que ese ferviente ensalzamiento por el chisme calculado y retorcido que reina en la actualidad.


Es lamentable que tengamos que aprender a vivir con estas situaciones, el chisme es el deporte oral más antiguo que se conoce: aún antes de la escritura, ‘el boca a boca’ era hace muchísimos años la forma que se utilizaba para transmitir los mensajes.


Es tan chismoso el que lo vende como el que lo compra. El chisme nace de una voz que casi nunca se puede identificar. Buscar el responsable primario del rumor no tiene sentido, ya que lo importante es admitir que es uno mismo quien ha creído el rumor y se ha equivocado al comentarlo. Aprendamos a ponerles límites y no permitamos que sigan haciendo estragos. Frente a ellos tomemos actitudes positivas que nos permitan desintoxicarnos y ser libres de los comentarios y de sus comunicadores.


Y si te dijeron que yo dije algo sobre ti, te invito a que vengas y me preguntes yo SI te doy la cara y espero que estes seguro de conocer a fondo esa persona porque posiblemente haga lo mismo contigo, no te olvides que el que lleva.. trae!





 
 
 

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1 comentario


advielcentenom
27 may 2021

La incapacidad de enfrentar a las personas, el no tener la gallardía intelectual o emocional para poder decirnos las cosas de frente genera la salida fácil del chisme. Igualmente, el que dos personas no tengan la sintonía para no tener una amistad no debe generar en la necesidad imperiosa de tener que destruirse mutuamente, por Dios! simplemente que cada uno siga su camino.

Nunca comprenderé esas ganas y deseo de destruir a otro, y menos cuando no se enfrenta y se dice al involucrado lo que se debe.

Es difícil controlar la reacción natural de querer contestar y confrontar a esta personas, pero si lo analizamos siempre llegaremos a la conclusión que no nos aportan nada! Mejor dedicar nuestro tiempo…

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