Como dijo Francisco de Asís: "De aquí no te llevarás lo que tienes. Solo te llevarás lo que diste”
- Val Lopez
- 10 may 2021
- 2 Min. de lectura
Actualmente estoy en una etapa de mi vida donde estoy en una especie de introspección y hablando con mi sabia madre, me dijo esa cita de San Francisco de Asís que me dejo meditando acerca de lo que nos espera en el momento en que dejemos este plano terrenal donde ya no tendré que preocuparme por mi cuerpo pues mis familiares, harán lo que sea necesario de acuerdo a sus posibilidades.
Ellos quitaran la ropa que llevo puesta en ese momento, me lavarán, me vestirán posiblemente con mi traje favorito o el favorito de ellos, y me llevarán a mi nueva dirección, aunque quiero que me cremen y esparzan mis cenizas en un bosque donde pueda estar rodeada de los animales que tanto amo.
Muchos vendrán a mi funeral a "despedirse". Algunos cancelarán compromisos y hasta faltarán al trabajo para asistir, otros ni siquiera lo intentaran porque la vida debe continuar pero elevaran un lindo pensamiento en mi memoria.
Mis pertenencias, hasta lo que no me gustaba prestar, serán vendidas, regaladas o quemadas.
mi bici
mi ropa
mis carteras
Tus libros
Tus zapatos
Tu accesorios...
Y tengo por seguro que el mundo no se detendrá a llorar por mi.
La economía continuará. En mi trabajo, seré reemplazada. Alguien con las mismas o mejores capacidades, asumirá mi lugar.
Mis bienes irán a mi heredero.... Mi Rafa bello!
Y no dudes que seguiré siendo citada, juzgada, cuestionada y criticada por las pequeñas y grandes cosas que en vida hice.
Las personas que me conocían solo por mi semblante dirán; Pobre mujer! o Ella se la pasaba muy bien!
Mis amigos sinceros van a llorar algunas horas o algunos días, pero luego regresarán a la risa. Los "amigos" que me invitaban a fiestas, se olvidarán de mi más rápido.
Mis mascotas tendrán que acostumbrarse a un nuevo dueño que espero que las ame y las respete tanto como yo.
Mis fotos, por algún tiempo seguirán sobre algún mueble, pero luego serán guardadas en el fondo de un cajón.
Alguien más se sentará en mi sofá y comerá en mi mesa.
El dolor profundo en mi casa durará una semana, dos, un mes, dos, un año, dos... Después quedaré añadida a los recuerdos y entonces, mi historia terminó.
Terminó entre la gente, terminó aquí, terminó en este mundo.
Pero comienza mi historia en tu nueva realidad... en mi vida después de la muerte.
Mi vida a donde no pude mudar con las cosas de aquí porque además, al irme, perdieron el valor que tenían.
Cuerpo
Belleza
Apariencia
Apellido
Comodidad
Crédito
Estado
Posición
Cuenta Bancaria
Casa
Carro
Profesión
Títulos
Diplomas
Medallas
Trofeos
Amigos
Lugares
Amores
Familia...
En mi nueva vida solo necesitaré mi espíritu. Y el valor que haya acumulado aquí, será la única fortuna con la que contaré allá.
Esa fortuna es la única que me llevaré y se amasa durante el tiempo que estaré aquí. Cuando vives una vida de amor hacia los demás y en paz con el prójimo, estás amasando tu fortuna espiritual.
Por eso intentare vivir plenamente y ser feliz mientras esté aquí!
Si lo contemplas bajo el prisma de la dualidad (desarrollado en otro escrito), vivimos, interactuamos y continuamos nuestra existencia en dos planos. Uno físico y otro espiritual.
Tu espíritu se enriquece con lo actuado en tu plano material y viceversa. Al final todo tiene un porqué y una razón.
Vive tu vida plena, feliz y en paz. Sigue nutriendo tu alma de cosas positivas e ignora por completo lo que no te brinda crecimiento. Disculpa lo largo...