Abraza tus miedos
- Val Lopez
- 13 oct 2021
- 2 Min. de lectura
No hay realidad más evidente, que negar que todos tenemos miedo. A veces simplemente te da miedo tener miedo, porque sabes que el miedo lleva aparejado el dolor, el sufrimiento, el desasosiego, la incertidumbre. El miedo a tener miedo es sin lugar a dudas uno de los círculos viciosos en los que te puedes quedar atrapado. Hazte una pregunta, y ¿Que harías si durante un día no tuvieras miedo? Y qué te parece si te digo que tu objetivo en la vida no es vivir sin miedo, sino aprender a vivir con ellos. Aprender a abrazarlos.
El miedo es un mecanismo de defensa instalado en nuestro cerebro: actúa como una alarma. Cuando percibimos algún estimulo de los que tenemos catalogados como peligrosos, la señal se activa y el miedo nos inunda. Sobrevivir es lo más importante aunque a veces pensemos que lo son otras cosas, pero el resto de las prioridades dejan de tener sentido si no logramos seguir vivos. Por lo tanto, para sobrevivir es importante e imprescindible tener miedo.
Algo bien distinto, es cuando sufrimos miedos irracionales. Recuerda que tener miedo es natural, pero vivir atemorizando por miedos irracionales no lo es. El problema surge cuando los miedos bloquean la razón, cosa que sucede con más frecuencia de la deseada.
Geral Hüther en su libro «La biología del miedo», nos explica cómo no tenemos a nada tanto como a nuestros miedos. Sin embargo, es precisamente este miedo, con sus distintos matices, el que nos pone en movimiento, tanto emocional como intelectual. Sólo tenemos que ser capaces de encontrar el límite entre los miedos racionales e irracionales, los «miedos amigos» y los «miedos enemigos».
Sean o no racionales o irracionales, lo que está claro es que los miedos nos provocan un gran malestar, por lo que te propongo algo, aprende a vivir con ellos, cambia la relación que tienes con tu miedo. Abraza tus miedos. Lo primero que debes saber es que no puedes vivir sin miedo porque eso significaría que has dejado de luchar por todo aquello que quieres. Si en tu vida ya no sientes miedo es que te has conformado con la vida que estás viviendo, has dejado de avanzar, el miedo sigue ahí pero ha dejado de ser importante, porque has dejado de luchar. Cuando aprendes a vivir con miedo sabes que no puedes elegir tus emociones, pero si sabes qué hacer con ellas, aprendes a tomar decisiones a pesar del miedo.
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