A mi hijo
- Val Lopez
- 2 dic 2020
- 2 Min. de lectura



El tiempo pasa muy deprisa, y un buen día te miré y ya no estaba mi niño, tenía frente a mí a un adolescente...
¿En que momento te convertiste en un hombre?
¿Cómo pudo pasar tan rápido el tiempo? Hace nada corrías a mis brazos con la sonrisa mas hermosa del mundo, me abrazabas y me decías "Te Amo Mami", te dormías a mi lado, con tu manito dentro de la mía y colocando cerca tu nariz por qué necesitabas sentir mi olor, jugamos a todos los juegos del mundo mundial y pude volver a ser niña junto a ti.
Fuimos madurando al unísono, disfrutando despacito de todas y cada una de las experiencias que vivíamos.
Recuerdo el primer día de colegio, ¡Ay como lloré! (mas que tú), me apretabas tan fuerte la mano y me mirabas nervioso y yo te decía lo orgullosa que estaba de ti!
Empezaste a crecer y no me di cuenta, de hecho, aún te veo como mi bebé!
Nunca te podré agradecer lo suficiente, que me hayas regalado estos 17 años de felicidad, agradecerte que me pongas tan fácil la responsabilidad de ser mamá, gracias porque contigo me estrene como madre y por ti, vivo la experiencia mas hermosa que una mujer puede tener.
Hoy tengo a mi lado a mi hermoso gatito convirtiéndose en todo un hombre, con un sentido del humor magistral, una capacidad de imaginar y crear sin limites y una convicción de que todo lo que se quiere Se Puede, no sabes cuanto te admiro por ello y que satisfacción siento al ver que estamos haciendo un buen trabajo como padres.
Deseo que siempre tengas como propósito en la vida SER FELIZ por encima de todos los problemas que puedas atravesar y mantengas siempre una actitud positiva que te impulse siempre a seguir adelante.
Hemos tenido nuestras peleas porque como madre debo corregir tu camino, pero quiero que sepas que te quiero justo así como eres hijo mio, sin nada mas y sin nada menos, eres perfecto para mi y para mucha gente, por tu mezcla de dulzura y cariño, eres único, sensible y gracioso.
Hace 17 años llegaste a mi vida y fue una explosión de amor pura y jamás imaginada.
Siempre serás mi gatito, siempre serás especial y nunca seré capaz de expresarte el infinito amor que siento hacia ti, el infinito agradecimiento que tengo y lo infinitamente orgullosa que estoy de ti a pesar de las dificultades que podamos tener.
Se dice que las almas unidas a través de un amor incondicional siempre se encontraran vida tras vida para formar parte importante de la vida de la otra y estoy segura que tu alma y la mía están ligadas desde el inicio de todos los tiempos.
Sigue siendo siempre tú, siempre fiel a ti mismo y a los valores que te hemos inculcado, eres muy grande!
Siempre estaré para ti, Te Amo!
Comentarios