top of page

5 meses y contando…

  • Foto del escritor: Val Lopez
    Val Lopez
  • 16 dic 2023
  • 2 Min. de lectura

Ya han pasado 5 meses desde mi explantación y en este viaje de sanación, sigo viviendo al ritmo de las olas del mar.

Unos días en calma, otros días con  intranquilidad. La marea sube, baja, me tumba, me arrastra. Y con ella se lleva mi serenidad. Y vuelve el caos cuando toco fondo. Aquí en el fondo, donde la tristeza se adueña de la experiencia.

Pero me doy permiso a sentir, me doy permiso a vivir. No hay maldad en permitir, porque la fe y la confianza son los protagonistas de este vivir.

Y se que cuando menos lo espere, las olas volverán a su nivel. Ese nivel de perfección que sueño algún dia conseguir.

Porque he venido a esta vida a sanar, pero a sanar desde la raíz. Y Anoche mientras dormía, una voz me susurró al oído: "Estás adelantando vidas, ten paciencia, que todo termina."

Así que estoy concentrada en esta misión.

Estoy centrada en este propósito. Se que tomará algún tiempo, pero ocurrirá en el tiempo perfecto.

¡Me estoy reconciliando con mi cuerpo! Quiero que entienda que me equivoqué algún día en no verlo perfecto. Y que no fue mi culpa, porque no lo sabia, no lo entendía.

La culpa es de esta sociedad enferma en donde crecí.

Una sociedad que me hizo creer que necesitaba cosas externas a mi, para cumplir lo que entendía me tocaba vivir.

Quisiera subir a lo alto de una montaña y tener de frente a cada una de las mujeres que existen en el mundo, para gritarles desde el corazón, su perfección.

Quisiera tener el poder de decirle a cada niña lo hermosa y poderosa que es. Que ese cuerpo cabal con el que llegó, es la perfección de su madre, su padre y de todos sus ancestros.

¡Qué es el sueño realizado de quienes estuvieron primero!


¡Eres el sueño de tus ancestros! No necesita nada externo a ti, solo amor! ¡Amor propio!

Entonces así desnuda entre mis huesos, estoy cada día aprendiendo a amarme más. Así sin un cuerpo exuberante  estoy aprendiendo a aceptarme más!

Ojalá la sociedad pudiera ver y valorar la verdadera energía, esa que emana del alma.

Ahí donde la belleza es eterna. Ahí donde nada sobra y todo es suficiente. ¡La verdadera belleza! ¡La que jamás se cambia!

A ti mujer que me lees, hermana, prima, amiga, conocida, no hay casualidad en la vida de este encuentro. Comparto contigo mi experiencia de vida para que unidas podamos mirarnos al espejo y abrazarnos tal como somos.

No le des el derecho a esta sociedad dañina de hacerte sentir lo que no eres, de hacerte exigir sus caprichos y estándares de belleza.

Somos más que un cuerpo físico.

¡Somos la perfección echa mujer!

PD. Ayúdame a llevar la voz, quizás una mujer que conozcamos, NECESITE LEER ÉSTO.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Valgo!

Me encantó lo comparto con mucho respeto. Te recomiendo leerlo cuando tengas tiempo, tranquilamente para disfrutarlo..♥️♥️♥️ Es una...

 
 
 
Introspecionando ando

Hace rato no publicaba nada desde mi manifiesto pero no significa que no escriba, es mi forma de catarsis y aunque aveces no escribo por...

 
 
 
Mi Manifiesto

El día que me toque partir de este mundo, quiero que mis deseos queden claros, no en lo material, sino en lo que de verdad importa: cómo...

 
 
 

Comentarios


Publicar: Blog2_Post

Formulario de suscripción

¡Gracias por tu mensaje!

63074507

©2020 por La gata que escribe. Creada con Wix.com

bottom of page